Domingo Uribe

Yaguate, San Cristóbal.- la diversidad caribeña se puso de manifiesto en el municipio de Yaguate en el inicio de la Serie del caribe de la Pony Beisbol con la participación de 12 naciones enclavadas en el ardiente mar.

Cada equipo venido a esta “tierra de Dios) como la define la alcaldesa Rosa peña llegaba con la picardía en los ojos de cada niño lo que es su país y sus rasgos característicos, idioma, raza, alimentación, pero sobretodo la seguridad de que llegaron a un país hermanos en donde no tendrán otra opción que no sea la disfrutar a plenitud este evento.

La algarabía y la candidez que se respiraba no dejaba lugar a dudas de que todos pertenecen aun región,que sin importar de quien resultó el botín en la época en que las grandes potencias se repartían el mundo,todos disfrutaban de lo que estaban viendo.

La diversidad  se puso de manifiesto al momento en que uno de los equipos,venido de una tierra en donde el inglés es el idioma que sus habitantes hablan,al recibir una placa en donde se les declaraba como visitantes distinguidos era notoria la forma en que se comunicarían con ellos.

Eso sin embargo no resultó problemático, ya que los dominicanos , lo que no lo hablan,lo comunican con señas, y al momentos, ellos también se convirtieron en parte de lo nuestro disfrutando a plenitud el momento.

Algo en “engrifó los pelos e hizo sentir orgullosos a todos los dominicanos  allí presentes,y a los extranjeros los hizo sentirse en sus tierras, fueron los discursos que cada uno de los que tuvo la oportunidad de hablar expresó.

Cuanta ternura y lindos deseos, por momentos parecería como si en el país solo se respira aire de libertad y de concordia pues en sus palabras no dejaban de dibujar todo el amor y la grandeza que sentían por esos niños que iniciaban un evento que lo marcaria por toda la vida.

Doña Rosa,la hermana del presidente Doña Lucia Medina, el presidente del Comité organizador del evento Demetrio lluberes, el síndico de San San Cristóbal Nelson Guille, el gobernador Julio Cesar Díaz sacaron del alma sus palabras.