El Estado  dominicano implementa  diversas campañas y otras acciones  para combatir la delincuencia, que en la mayoría de los casos, como dice el pueblo, “salen más caras la sal que el chivo”. Ahí están los millones de pesos  que se han gastado en el programa “Barrios seguros”, para citar un solo un ejemplo.

En contra-posición a estas ejecutorias, en su mayoría fracasadas, tenemos un proyecto que lleva a cabo el señor Eugenio Báez, representante en el país de Pony, una firma internacional que promueve el béisbol infantil y las pequeñas ligas de ese deporte.

Se trata de un plan que, de implementarse en importantes ciudades del país, gastando menos recursos, podría ser  más efectivo para combatir el flagelo de la delincuencia, que cada día pone  peligro la paz pública.

Durante todo el año Báez y un nutrido grupo de hombres y mujeres se mantienen organizando en esta ciudad diversas actividades en favor de la niñez, cuyo objetivo es  combatir la delincuencia, sin la necesidad de los famosos “intercambio de disparos”.

Este esfuerzo llegó más lejos de lo que muchos esperábamos, ya que  en poco tiempo convirtieron a San Cristóbal en la sede de la Serie del Caribe de Béisbol en  las categorías 11-12 y 13 -14 años.

Puerto Rico resultó ganador de este primer evento, en el que participaron, además, Colombia, Panamá, Curazao, Venezuela y el país anfitrión, la República Dominicana, la cual conquistó el  segundo lugar, a pesar de jugar un excelente béisbol.

¿Y por qué  nosotros decimos que Eugenio Báez es un patriota? ¿Por su linda cara?  No,

Donde empieza la patria de un país es en la niñez, “Dejad venir a mi los niños  y no se impidáis, porque de tales es el reino de los Cielos”,  habría dicho Jesucristo.

Otros dicen “mente sana en cuerpo sano”, “educa al niño hoy y mañana no tendrás que corregir la adulto”.

Antes de concluir, permítanme entrar al diccionario a ver como define la palabra “patriota”.

Patriota: “Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien.

Loor a Pony. loor a Egenio Báez. Así se combate la delincuencia.

Autor: Ramón Heredia